Homenaje a Rilke

El pasado 2 de noviembre se celebraba  el primer centenario de la llegada de RILKE a Toledo. Para ello se organizó un homenaje en la bibliteca regional de Castilla – La Mancha, en el que intervino su traductor ANTONIO PAU PEDRÓN, y MANUEL PALENCIA, que después hizo un recorrido por los lugares toledanos que cautivaron a RILKE.

Os dejo un artículo aparecido en LA TRIBUNA DE TOLEDO:

BIBLIOTECA DE CASTILLA-LA MANCHA

«Me sorprende que Rilke sea tan desconocido en Toledo»

ADM – jueves, 08 de noviembre de 2012
 Yolanda Lancha

Antonio Pau Padrón recordó en la Biblioteca de CLM que el autor de los ‘Sonetos a Orfeo’ se alojó en el Hotel Castilla en 1912. «¿No sería posible instalar una placa como recordatorio?»

El gran poeta checo Rainer Maria Rilke visitó varias ciudades españolas en el año 1912, entre ellas Ronda (Málaga) y Toledo, a la que dedicó testimonios de impresionante lirismo. «Decía que en ella convergían tres miradas diferentes: la de los vivos, la de los muertos y la de los ángeles», una conjunción que, según el escritor y jurista Antonio Pau Padrón, verdadero especialista en la obra del autor de los Sonetos a Orfeo, Rainer Maria Rilke encontró en las pinturas del Greco.

Sin embargo, a diferencia del constante recordatorio que se hace en Ronda sobre su viaje a España -existe una avenida de Rilke, un mirador que lleva su nombre e incluso establecimientos y autoescuelas-, poco se recuerda en Toledo de su estancia en la ciudad durante el frío otoño de 1912.

Rilke se alojó en el Hotel Castilla (la actual Tesorería de la Seguridad Social), gran referente de los visitantes extranjeros de la ciudad a comienzos del siglo XX, y desde allí envió algunas de las miles de cartas que componen su abundante correspondencia. Visitó la Catedral y se dejó impresionar por las rejas de sus capillas -cuyas citas empleó recientemente en una publicación el historiador del arte Pedro Navascués-, así como por la música de sus órganos. Le impresionó San Juan de los Reyes y vivió un episodio de gran fuerza poética en el Puente de SanMartín, al contemplar una estrella fugaz desde este mirador privilegiado.

«Me resulta sorprendente que en Ronda exploten tanto la visita del poeta y en Toledo casi no se le conozca». De hecho, ninguna institución a excepción de la Biblioteca de Castilla-La Mancha -que ayer acogió una conferencia sobre el centenario de este viaje- ha organizado hasta la fecha ninguna conmemoración.

Según Antonio Pau, Rilke asoció la ciudad de Toledo con un elemento recurrente en su quehacer poético: la coexistencia de opuestos. «Le interesaban los anversos y los reversos, lo visible y lo invisible, el más allá y el más acá. Todo lo que tuviera dos caras. Su obra está llena de puertas, ventanas, balanzas y espejos». Cuando vio en pinturas del Greco como la Inmaculada Oballe (Museo de Santa Cruz) las figuras de ángeles que parecían emerger de la tierra para ascender hacia el cielo, «pensó que Toledo era la ciudad del cielo y de la tierra».

Como testimonio de su admiración por este autor, Antonio Pau Padrón escribió un volumen sobre la estancia toledana de Rilke en 1997, hace ahora quince años. Es consciente de la difícil situación del momento, pero: «¿No sería posible instalar una pequeña placa en el Hotel Castilla como recordatorio?», sugirió.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s