Tu rostro al atardecer

“Aquella tarde, de hace ahora quince años, fuí invitado á la casa de los anticuarios Anselmo Moret de Gotor y Constantino Garran. La atmósfera de intimidad y relajación que estos dos seres excepcionales eran capaces de transmitiri á su s clientes, suponía el mayor aliciente y reclamo para los que nos dejamos seducir por el … Sigue leyendo